Reforma integral de 108 m² en el barrio Universidad de Zaragoza
Esta reforma integral de 108 m² en el barrio Universidad de Zaragoza gira alrededor de una pieza: una cristalera de acero, fabricada a mano, que separa la cocina del salón-comedor. No es un cierre fijo. Se abre y se cierra según lo que esté pasando en casa, y al hacerlo cambia también para qué sirve la barra.
El punto de partida: una reforma integral de 108 m² en Universidad
La cocina de esta vivienda del barrio Universidad era una pieza cerrada, con su propia puerta y sin relación con el salón-comedor: para pasar de una a otro había que salir al pasillo. Sus dueños querían justo lo contrario — una cocina abierta al salón cuando hubiera gente en casa, pero que se pudiera cerrar al cocinar. Esa idea es la que ordenó toda la reforma.
Antes
Antes
Una cristalera que cambia el uso de la barra
La cristalera es de acero y está fabricada a mano. Divide la cocina del salón-comedor, pero no fija esa división: se abre y se cierra. Cuando se cocina algo que huele, se cierra y la cocina queda separada. Cuando hay gente en casa, se abre y las dos estancias quedan comunicadas.
Que sea de vidrio es lo que permite las dos cosas a la vez: cerrada, se sigue viendo de una estancia a la otra.
La apertura cambia además el uso de la barra. Con la cristalera abierta, la barra sirve al salón-comedor. Con la cristalera cerrada, queda del lado de la cocina y trabaja como península. Es la misma pieza, sin nada móvil: lo que cambia de lado es el cierre.
En los muebles bajos, entre dos módulos de cajones, se integró un botellero de madera.
Entre el salón y el pasillo se instaló un alistonado vertical, que aporta algo de privacidad al paso.
La cocina
El frente va en gris oscuro mate y sin tirador, con los módulos altos en tono madera y la encimera clara. El fregadero es bajo encimera, con grifo negro; la placa es de inducción, y el horno va en columna. La cocina la fabricamos nosotros, en Estudio Verona.
La luz va en dos sitios: una línea continua bajo los muebles altos, sobre la zona de trabajo, y dos colgantes sobre la barra. Cuando la cristalera se abre, esos dos colgantes quedan a la vista desde el salón-comedor.
La distribución, en planta
La vivienda se reformó entera, pero con distinto alcance según la pieza: la cocina y la cristalera se fabricaron expresamente para esta obra, y en los baños se trabajaron revestimientos, equipamiento e iluminación.
En toda la vivienda se colocó el suelo laminado, se alisaron las paredes y se pintó.
Los planos recogen el estado previo y el reformado. En ellos se ve que los dos baños quedan juntos, uno a continuación del otro en la franja central de la vivienda, y que la cocina y el salón-comedor ocupan todo el frente opuesto a los dormitorios.
Antes
Hoy
Dos baños que no se parecen
El de la suite lleva dos duchas enfrentadas con una apertura central entre ellas. Lo acompañan un doble lavabo sobre encimera, mampara de vidrio y una hornacina iluminada. Es el baño donde todo va por duplicado. Las dos duchas comparten un mismo plato de obra con desagüe lineal, lo que permite que queden a ras de suelo y con la misma pendiente, sin escalón entre ellas.
El otro tiene bañera, mueble de madera, lavabo sobre encimera, espejo redondo retroiluminado de marco negro y grifería del mismo acabado. En el paño de la bañera hay otra hornacina iluminada, y el revestimiento lleva un relieve ondulado. Los dos comparten la cerámica de Porcelanosa y la luz dentro de las hornacinas; el resto lo resuelven de forma distinta.
Baño suite
Baño general
Materiales y soluciones
Cristalera de acero fabricada a mano entre la cocina y el salón-comedor. Se abre y se cierra, y con ello la barra pasa de servir al salón a trabajar como península de cocina.
Frente en gris oscuro mate sin tirador, módulos altos en tono madera y encimera clara. Fregadero bajo encimera con grifo negro, placa de inducción y horno en columna. Iluminación lineal bajo los altos y dos colgantes sobre la barra. La fabricamos en Estudio Verona.
Cerámica de Porcelanosa en los dos baños, con hornacinas iluminadas en ambos y relieve ondulado en el de la bañera. Suelo laminado en la vivienda.
Lo que nos preguntan sobre reformas así
¿Cómo se separa la cocina del salón sin cerrarla del todo?
En esta vivienda del barrio Universidad se hizo con una cristalera de acero fabricada a mano. Al estar acristalada, la separación no corta la vista; y al poder abrirse y cerrarse, la cocina queda separada cuando la cristalera se cierra y comunicada cuando se abre. Que funcione igual en otra casa depende de su distribución y de sus instalaciones.
¿Una barra puede servir a la cocina y al salón a la vez?
Aquí sí, y sin que la barra tenga nada móvil. Con la cristalera abierta queda del lado del salón-comedor; con la cristalera cerrada, del lado de la cocina, funcionando como península. Lo que se mueve es el cierre, no el mueble.
¿Cuánto duró esta reforma integral?
Cinco meses, con entrega en 2023. El alcance fue la vivienda completa, con la cocina y la cristalera fabricadas expresamente para ella, los dos baños reformados, y suelo, alisado y pintura en toda la vivienda. El plazo de otra reforma depende de su propio alcance.
Te llamamos en uno o dos días laborables. La primera conversación es sin compromiso.


